Ibosa convertirá la antigua fábrica de Cacaolat en Barcelona en 300 viviendas, un 30% protegidas

La promotora Ibosa ha presentado The Arch, un proyecto que convertirá la antigua fábrica de Cacaolat en Barcelona en un residencial de más de 300 viviendas. La actuación, ubicada en el barrio de Poblenou, dentro del distrito 22@, contempla una reserva mínima del 30% para vivienda protegida y supone el desembarco de la compañía, especializada en este segmento, en la capital catalana.
Un proyecto de gran escala en el 22@
La parcela, de unos 6.600 metros cuadrados, se sitúa en la confluencia de las calles Joan d'Àustria, Pallars y Pujades, en pleno distrito 22@ de Barcelona. Sobre este antiguo enclave industrial de Letona, la promotora prevé levantar más de 300 viviendas de uno, dos, tres y cuatro dormitorios, junto con plazas de aparcamiento y diversos espacios comunes.
El proyecto incluye una piscina, un club social, un gimnasio, un aparcamiento para bicicletas y una azotea comunitaria con vistas al Mediterráneo y a la Sagrada Familia. Estos servicios forman parte de la apuesta de Ibosa por incorporar zonas compartidas que aporten valor añadido al conjunto, más allá de las propias viviendas.
La consultora CBRE ha participado en la tramitación necesaria para hacer posible la transformación. Además, entre las actuaciones previstas figura la cesión al Ayuntamiento de Barcelona del patio de manzana, una medida orientada a facilitar la integración del nuevo espacio en el entorno urbano de Poblenou.
Una reserva del 30% para vivienda protegida
Uno de los aspectos más relevantes de la promoción es su componente de vivienda protegida. Al menos el 30% de las viviendas estarán destinadas a protección oficial, en línea con la normativa municipal que establece esta reserva para las nuevas promociones residenciales y determinadas grandes rehabilitaciones.
La compañía, dirigida por Leopoldo Moreno y Juan José Perucho, tiene una amplia trayectoria en Madrid y está especializada precisamente en la promoción de vivienda protegida y en la gestión de cooperativas. Según los datos facilitados, actualmente gestiona más de 3.000 viviendas, de las cuales 1.505 son protegidas.
Con The Arch, Ibosa incorpora a su actividad un proyecto de grandes dimensiones en una de las zonas que más ha cambiado urbanísticamente durante las últimas décadas. El desembarco en Barcelona supone un paso estratégico para la compañía, que hasta ahora había concentrado su actividad en la capital.
De fábrica de lácteos a nuevo espacio residencial
La historia de los terrenos está estrechamente vinculada a la evolución industrial de Poblenou. La antigua fábrica de Letona, conocida popularmente por su relación con Cacaolat, dejó de producir lácteos en julio de 2013. Desde entonces, sus instalaciones fueron entrando progresivamente en una etapa de deterioro.
El futuro de la parcela no ha estado exento de dificultades. Durante estos años, el inmueble ha estado relacionado con distintos conflictos, entre ellos pleitos por deudas y procesos de subasta derivados de ejecuciones hipotecarias. Sin embargo, el potencial residencial del suelo ya estaba identificado mucho antes de la llegada de Ibosa.
En 2008, cuando la familia Ruiz-Mateos vendió los terrenos al fondo Proactiva BCN-La Marina, ya existía un planteamiento para construir alrededor de 320 viviendas en este emplazamiento. Ahora, casi veinte años después de aquella primera iniciativa, el proyecto vuelve a situar la parcela en el mapa inmobiliario de Barcelona.
Un impulso a la obra nueva en Barcelona
La operación adquiere especial relevancia por el volumen de viviendas previsto y por el momento que atraviesa la construcción residencial en Barcelona. La promoción se presenta como uno de los desarrollos de obra nueva de mayor tamaño previstos actualmente en la capital catalana y supone el regreso de la actividad constructora a un mercado que ha sufrido una importante caída en los últimos años.
Uno de los factores que ha condicionado la construcción de vivienda nueva en la ciudad fue la normativa aprobada en 2018 durante la etapa de Ada Colau como alcaldesa, que estableció la obligación de reservar un porcentaje para vivienda protegida. La medida redujo, según la información aportada, el ritmo de construcción de nuevas casas y se produjo en paralelo al agravamiento de las dificultades para acceder a una vivienda en Barcelona.
Por el momento, no se han concretado públicamente ni la inversión total prevista ni el calendario definitivo de ejecución de The Arch. Tampoco se ha comunicado qué empresa constructora se encargará de materializar las obras, según recogen varios medios.



