La ONCE impulsa casi un centenar de viviendas libres junto a su futura sede en Chamartín

La Organización Nacional de Ciegos Españoles (ONCE) ha recibido el visto bueno del Ayuntamiento de Madrid para someter a información pública la reparcelación de unos terrenos en el Paseo de La Habana 208, donde podrá levantar cerca de un centenar de viviendas libres. La actuación, integrada en la Ciudad de Servicios de la ONCE, busca financiar la nueva sede institucional del organismo, según adelanta El Confidencial.
Una operación en el entorno de la Operación Chamartín
El ámbito sobre el que se plantea la operación cuenta con casi 10.000 metros cuadrados y está delimitado por el Paseo de La Habana, la calle María Guilhou y la calle Alfonso VIII. Se encuentra a poca distancia de la gran operación urbanística de la capital, conocida como Operación Chamartín, en una zona residencial con una elevada demanda.
El proyecto de reparcelación contempla un aprovechamiento total de 9.798,49 metros cuadrados edificables, destinado íntegramente a vivienda libre. De esta superficie, 8.818,64 metros cuadrados corresponden a la parcela residencial que la ONCE podrá desarrollar y que queda configurada como suelo finalista. El conjunto también queda vinculado a otros espacios y calles del entorno, como las Platerías, Caídos de la División Azul y el Palacete de los Duques de Pastrana.
Cesión al Ayuntamiento y nuevas zonas verdes
La operación incluye la correspondiente cesión de suelo al Ayuntamiento de Madrid. La Parcela Resultante R2, con 979,85 metros cuadrados edificables sobre una superficie de 721,48 metros cuadrados, será adjudicada al Consistorio como parte del 10% del aprovechamiento que establece la legislación urbanística, para incorporarlo al patrimonio público de suelo residencial.
El proyecto no se limita a la construcción de viviendas. También prevé ampliar los viales en 948,60 metros cuadrados y crear 2.010,63 metros cuadrados de nuevos parques y zonas verdes públicas. La ONCE asumirá el coste de las obras de urbanización e infraestructuras interiores, con un presupuesto provisional de 1.664.038,14 euros que se cargará sobre la principal parcela residencial de la entidad.
El origen: el Plan Especial de 2018 y la nueva sede
La operación tiene su origen en el Plan Especial de Protección, Conservación y Rehabilitación de la Ciudad de Servicios de la ONCE, aprobado definitivamente por el Pleno del Ayuntamiento de Madrid en octubre de 2018. Aquel documento permitió ordenar los 24.326,47 metros cuadrados que la organización reserva para concentrar sus servicios administrativos, culturales y educativos, con una edificabilidad máxima de 31.446 metros cuadrados y la posibilidad de destinar hasta la mitad a administración y oficinas de la propia ONCE y su Fundación.
El proyecto de 2018 incluía una previsión económica de 58 millones de euros para la nueva sede institucional, además de un aparcamiento subterráneo con 315 plazas. También contemplaba la restauración del Palacio Quinta de San Enrique y la demolición de antiguos inmuebles en desuso, entre ellos el colegio Antonio Vicente Mosquete.
La construcción de la nueva sede comenzó hace tres años con la colocación de su primera piedra. El complejo, diseñado por Blat Tatay Arquitectos y ejecutado por FCC, se compone de cinco edificios independientes conectados mediante pasarelas aéreas y organizados alrededor de plazas y patios abiertos.
Los ingresos financiarán la sede institucional
El desarrollo residencial adquiere una función que va más allá de la creación de nuevas viviendas. Según la información publicada, los ingresos obtenidos por la actuación inmobiliaria se destinarán íntegramente a financiar la nueva sede de la ONCE, de modo que el aprovechamiento residencial de estos terrenos contribuirá directamente a completar un proyecto institucional de carácter social.
La nueva sede concentrará servicios y organismos vinculados a la organización, entre ellos el Consejo General de la ONCE, la Dirección General, la Fundación ONCE, Ilunion, Inserta Empleo, la agencia Servimedia y el Museo Tiflológico, además del mantenimiento de la caja escénica del actual centro cultural.



