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Benidorm retira a Prometosa como agente urbanizador y desbloquea 3.000 viviendas en El Murtal

Fotografía que ilustra la noticia: Benidorm retira a Prometosa como agente urbanizador y desbloquea 3.000 viviendas en El Murtal
(brainsre.news)

El pleno extraordinario de Benidorm ha aprobado por unanimidad retirar a Prometosa Construcciones la condición de agente urbanizador del PAU-1 Murtal, un sector de más de 900.000 metros cuadrados que permitirá construir cerca de 3.000 viviendas. La decisión pone fin a más de veinte años de retrasos y conflictos judiciales, y abre la puerta a que los propietarios asuman el desarrollo.

Un desbloqueo histórico para El Murtal

El Ayuntamiento de Benidorm ha dado un paso decisivo para reactivar el PAU-1 Murtal, uno de los desarrollos urbanísticos pendientes más relevantes de la ciudad. En un pleno extraordinario celebrado este viernes, todos los grupos municipales respaldaron la retirada de Prometosa Construcciones como agente urbanizador, tras más de dos décadas de paralización y conflictos judiciales.

El sector, situado en la zona de Poniente, abarca más de 900.000 metros cuadrados y contempla la construcción de casi 3.000 viviendas. Se trata de una de las pocas grandes bolsas de suelo residencial que quedan en Benidorm, una ciudad donde la disponibilidad de terreno urbanizable se ha reducido notablemente en los últimos años.

El consistorio ha mantenido vigente tanto el planeamiento existente como el proyecto de reparcelación, al considerar que ambos instrumentos siguen siendo útiles para el interés general. Esto significa que el proceso no parte de cero, sino que se retoma desde el punto en que quedó bloqueado.

Dos décadas de retrasos y sobrecostes

El historial de El Murtal se remonta a 2003, cuando Prometosa recibió la adjudicación del sector. Poco después comenzaron los problemas: en 2007, la empresa presentó un recurso contra una sentencia que fijaba la retribución del agente urbanizador, y la tramitación siguió encadenando dificultades.

En 2011, el Ayuntamiento tuvo que recurrir a la ejecución subsidiaria para redactar el proyecto de urbanización. Cuatro años después, en 2015, la empresa Lorente Tallada fue encargada de elaborar la reparcelación, que finalmente se inscribió en el Registro en 2019. Sin embargo, el proceso volvió a atascarse cuando Prometosa no abonó la cuota que le correspondía, y fueron los propietarios del sector quienes tuvieron que adelantar el importe.

A partir de la inscripción, comenzó a contar el plazo de 36 meses para completar las obras de urbanización, pero durante ese periodo se sucedieron los requerimientos municipales por deficiencias en los proyectos presentados. El último de ellos aún mantenía cuestiones pendientes de subsanar.

A estos retrasos se sumó un fuerte incremento de los costes. En 2023, el Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana concluyó que las cargas de urbanización habían aumentado un 118% respecto de las previstas inicialmente en el año 2000, un factor determinante para avanzar hacia la resolución de la condición de agente urbanizador.

Los propietarios toman el relevo

La salida de Prometosa no implica que el Ayuntamiento vaya a asumir directamente la gestión del sector. El consistorio ha señalado que no puede encargarse de forma directa de la ejecución, por lo que el futuro del ámbito queda en manos de los propietarios.

Según la información facilitada, los propietarios ya se estarían organizando para constituir una Agrupación de Interés Urbanístico. Uno de ellos concentra más del 60% del suelo incluido en el ámbito, una participación que le permitiría presentarse directamente como nuevo agente urbanizador.

Esta fórmula de gestión evitaría tener que reiniciar todo el procedimiento urbanístico. El objetivo es que los propietarios tomen el relevo y avancen en una tramitación que lleva más de dos décadas pendiente. Si el proceso sigue adelante, El Murtal podría convertirse en una de las principales zonas de nueva construcción de Benidorm en los próximos años, con capacidad para albergar cerca de 3.000 viviendas.

La decisión se produce en un contexto de fuerte presión sobre los precios residenciales en la ciudad, donde la falta de suelo urbanizable ha encarecido la vivienda. La recuperación de esta bolsa de suelo podría aliviar parte de esa tensión, aunque todavía quedan trámites por completar.

El contexto: el Ensanche-Levante, otra gran reserva de suelo

El PAU-1 Murtal no es la única gran bolsa de suelo vinculada a la expansión de Benidorm. Junto a Murtal se encuentra el Ensanche-Levante, un ámbito de unos 575.000 metros cuadrados que reserva el 35% de su superficie a usos residenciales, turísticos y hoteleros, mientras que el resto se destina a dotaciones y zonas verdes.

Esta reserva complementaria refuerza el potencial de crecimiento de la ciudad, aunque su desarrollo está sujeto a sus propios plazos y condiciones. La existencia de estas dos grandes áreas residenciales resulta clave en un municipio donde el suelo urbanizable escasea.

Con la retirada de Prometosa, Benidorm no solo recupera la posibilidad de construir miles de viviendas, sino que también envía una señal sobre la necesidad de agilizar los procesos urbanísticos para dar respuesta a la demanda de vivienda. Queda por ver cómo se resuelven los trámites pendientes y qué plazos manejan los propietarios para retomar las obras.