Cevasa invierte 1,83 millones en un solar de Sabadell para levantar 62 VPO en alquiler

La Compañía Española de Viviendas en Alquiler (Cevasa) ha cerrado durante el primer semestre de 2026 dos operaciones en la provincia de Barcelona que refuerzan su estrategia de promoción de vivienda protegida destinada al alquiler. En Sabadell, la compañía ha adquirido un solar por 1,83 millones de euros para construir 62 viviendas de protección oficial, mientras que en Sitges ha comprado dos fincas integradas en una actuación urbanística que prevé cerca de 482 VPO.
Un solar en Sabadell para 62 VPO en alquiler
Cevasa ha destinado 1.828.000 euros a la compra de un solar en Sabadell, de los que ya se habían abonado a cuenta 701.000 euros. La parcela cuenta con una edificabilidad de 6.300 metros cuadrados y está destinada a acoger un edificio de 62 viviendas de protección oficial con destino alquiler, según ha informado la compañía.
El proyecto contempla además un local en la planta baja y 70 plazas de aparcamiento. Los trabajos se encuentran actualmente en fase de proyecto y obra, y la compañía avanza en la preparación de esta actuación residencial, que se enmarca dentro de su apuesta por incorporar nuevos activos destinados a la promoción de viviendas en alquiler durante los seis primeros meses de 2026.
La operación se produce en un contexto en el que la vivienda protegida en alquiler se ha convertido en una de las herramientas clave para ampliar la oferta asequible en las áreas metropolitanas, y donde operadores como Cevasa concentran su actividad en suelo protegido.
Dos fincas en Sitges dentro de una actuación de 482 VPO
La segunda operación anunciada por Cevasa se sitúa en Sitges, también en la provincia de Barcelona. La compañía ha adquirido dos fincas y ha asumido como contraprestación los costes y gastos derivados de su desarrollo urbanístico, que actualmente se estiman en unos 200.000 euros.
Las fincas forman parte de un ámbito en el que se está desarrollando una actuación urbanística que podría generar aproximadamente 482 viviendas de protección oficial, con previsión de que tengan como destino el alquiler en derecho de superficie.
Este modelo permite que el suelo sea cedido temporalmente a cambio de que los viviendas se mantengan protegidas durante un plazo amplio, una fórmula cada vez más presente en las promociones de VPO destinadas al alquiler en Cataluña. Aunque las actuaciones de Sitges están aún en fase de preparación urbanística, la estimación preliminar apunta a un volumen considerable: de materializarse, serían casi ocho el conjunto amplio de promociones de este tipo en la misma provincia.
Doble frente: proyecto definido y desarrollo urbanístico por cerrar
La comparación entre ambas operaciones muestra dos estados de maduración distintos. Mientras que en Sabadell ya existe un proyecto definido para levantar 62 viviendas protegidas -con parcela adquirida, edificabilidad de 6.300 metros cuadrados y un calendario en fase de proyecto y obra-, las fincas de Sitges se integran en una actuación urbanística de mayor dimensión que aún está en desarrollo.
En Sabadell el encargo está completo: local en planta baja, 70 plazas de aparcamiento y el grueso del desembolso ya abonado, aunque quedan pendientes, según la información de la compañía, las fases de construcción que aún no han comenzado. Los 1,83 millones de euros destinados a al solar suponen un coste por vivienda de unos 29.483 euros por vivienda protegida, ligeramente inferior a los precios de mercado para suelo protegido en el área de Barcelona.
En Sitges, en cambio, la adquisición es solo el primer paso: la asunción de los costes urbanísticos estimados en 200.000 euros y la integración en un sector pendiente de crecimiento abren un proceso más largo para que las 482 viviendas tomen forma.
Cevasa mantiene así su objetivo de impulsar nuevos proyectos residenciales vinculados al alquiler protegido, un mercado donde la escasez de oferta es decisiva en progreso. La operación de Sabadell no deja de ser un paso concreto, pero la envergadura de las operaciones en Sitges puede multiplicar el impacto en el medio plazo si el desarrollo urbanístico se ejecuta ajustado a las estimaciones.



