Escalar en promoción inmobiliaria: el reto de crecer sin multiplicar la complejidad

El sector inmobiliario afronta un escenario exigente: presión sobre márgenes, aumento de costes, volatilidad en las cadenas de suministro, escasez de profesionales cualificados y una regulación cada vez más compleja. En este contexto, crecer en número de promociones no es solo sumar proyectos, sino hacerlo sin perder el control de la cartera. Así lo plantea Pablo Meijide, socio-director de Infraestructuras, Construcción y Real Estate en Stratesys, en una tribuna publicada en brainsre.news.
El reto de escalar sin empezar de cero
Meijide sostiene que aumentar el número de promociones implica también aumentar la complejidad: más equipos, proveedores, decisiones, plazos y variables económicas que coordinar de forma simultánea. Por eso, crecer no consiste únicamente en poner en marcha nuevos proyectos, sino en ser capaz de mantener el control a medida que aumenta la actividad.
Una de las claves, según el directivo, está en evitar que cada promoción se gestione como una realidad completamente aislada. Cada proyecto tiene sus particularidades, pero también genera un conocimiento que puede ser útil para los siguientes. La capacidad para aprovecharlo marca la diferencia entre crecer en volumen y escalar de forma ordenada.
El artículo subraya que asumir que cada proyecto debe empezar de cero supone renunciar a parte de la experiencia acumulada. Durante una promoción se toman decisiones sobre presupuestos, planificación, contratación, certificaciones, modificaciones o incidencias, y cada una aporta información sobre qué ha funcionado y dónde se han producido desviaciones.
Estandarizar para comparar y aprender
Para convertir la experiencia de cada promoción en conocimiento útil para el conjunto de la cartera, Meijide propone establecer criterios comunes que permitan analizar los proyectos de forma homogénea. Estandarizar no significa desarrollar todas las promociones de la misma manera ni eliminar las particularidades de cada activo, sino acordar qué indicadores se siguen, cómo se analizan las desviaciones y con qué criterios se evalúan costes, plazos o ejecución.
Esa base permite comparar proyectos y distinguir entre una incidencia puntual y un problema que empieza a repetirse. Una desviación aislada puede responder a las circunstancias concretas de una promoción, pero cuando el mismo tipo de situación aparece en varios desarrollos, se convierte en información útil para revisar la planificación y mejorar la gestión futura.
El reto aparece cuando aumenta la escala. Con un número reducido de promociones, el conocimiento puede circular de manera informal entre los profesionales implicados, pero a medida que crece la actividad, ese modelo resulta más difícil de sostener. El crecimiento obliga a encontrar un equilibrio entre la autonomía necesaria de cada proyecto y una visión conjunta de la cartera.
Aprender también protege el margen
En un negocio intensivo en capital y con periodos de desarrollo prolongados, pequeñas desviaciones pueden adquirir relevancia cuando se acumulan. Costes superiores a los previstos, modificaciones sucesivas o retrasos durante la ejecución pueden alterar progresivamente las previsiones iniciales. Por eso, proteger el margen no depende únicamente de realizar correctamente el análisis de viabilidad antes de empezar, sino también de revisar cómo evoluciona cada proyecto y de incorporar el aprendizaje de desarrollos anteriores.
Conocer dónde se han concentrado determinadas desviaciones o qué situaciones han exigido una mayor capacidad de reacción no elimina la incertidumbre del negocio inmobiliario, pero sí permite afrontar nuevos proyectos con mejores referencias y reconocer antes escenarios que ya se han producido.
Meijide concluye que la escala no debería medirse únicamente por el número de proyectos o viviendas desarrolladas, sino también por la capacidad para aumentar la actividad sin multiplicar al mismo ritmo la complejidad, las ineficiencias y los riesgos. Crecer de forma sostenible exige algo más que poner en marcha nuevas promociones: conseguir que cada nuevo proyecto empiece con todo lo aprendido en los anteriores.



