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Las 10 casas más caras de España: Marbella y Mallorca acaparan el ranking con precios de hasta 70 millones

Fotografía que ilustra la noticia: Las 10 casas más caras de España: Marbella y Mallorca acaparan el ranking con precios de hasta 70 millones
(brainsre.news)

El mercado de la vivienda de lujo en España vuelve a concentrar sus precios más altos en dos enclaves: la Costa del Sol y las Islas Baleares. El ranking de Idealista sitúa un palacio en Marbella como la propiedad más cara del país, con 70 millones de euros.

Un palacio en Marbella lidera el ranking con 70 millones de euros

La vivienda más cara a la venta en España es Villa Bellagio, un palacio situado en la Milla de Oro de Marbella (Málaga) con un precio de 70 millones de euros. La propiedad se levanta sobre una parcela de 14.000 m² y cuenta con 13 habitaciones, gimnasio, sauna, varias piscinas, bolera, bar y sala de cine, según Idealista. Le siguen dos propiedades en Mallorca, que confirman a Baleares como el segundo gran polo del superlujo residencial español. La villa de lujo en Pollença es la vivienda más cara de todo el archipiélago balear: sus 11 habitaciones, sus vistas y su acceso directo al mar elevan su precio hasta los 46 millones de euros. En Palma, la villa Solitaire, obra del arquitecto Matteo Thun e inspirada en las velas de un barco, se ofrece por 39,5 millones de euros y suma siete dormitorios, dos piscinas, jacuzzi en la azotea y cine al aire libre.

Fincas y casas rurales completan el podio de precios

El cuarto puesto del ranking es para La Madrugada, una finca de estilo hispano-árabe situada en Benahavís (Málaga), con vistas a la montaña y al mar y 17 habitaciones en su interior. Su precio de venta es de 34 millones de euros. Cierra el grupo de las cinco propiedades de mayor precio detalladas por Idealista una casa rural en Puigpunyent (Mallorca), en plena Sierra de Tramuntana, que combina elementos tradicionales con un diseño contemporáneo y que se vende por 29,5 millones de euros. A partir de aquí, el resto del top 10 se reparte casi en su totalidad entre distintos municipios de Mallorca, con precios que van desde los 27,5 millones hasta los 24,5 millones de euros. Las cinco últimas posiciones del ranking refuerzan el peso de Mallorca en el segmento de superlujo: de las cinco viviendas que cierran el top 10, cuatro se ubican en la isla balear —Palma, Esporles y Calvià— y solo una en la Costa del Sol, en Benahavís.

La vivienda más cara de cada comunidad autónoma

Al margen del top 10 nacional, Idealista ha identificado también la vivienda más cara a la venta en cada comunidad autónoma, y el contraste con el resto del país es notable. Fuera de la Costa del Sol y Baleares, ninguna comunidad se acerca ni de lejos a las cifras del ranking nacional: en Cataluña, la vivienda más cara (en Roses) se sitúa en 22 millones de euros, y en la Comunidad de Madrid ronda los 20,5 millones. Algo más lejos quedan la Comunitat Valenciana, con 18 millones, y Canarias, con 10 millones de euros. La distancia se agranda todavía más en comunidades del interior o del norte peninsular, donde el techo de precios de la vivienda más exclusiva se mueve entre los 2 y los 3 millones de euros —es el caso, por ejemplo, de Aragón, Extremadura o Navarra—, muy lejos todavía de los 70 millones que marca la propiedad más cara de España. El reparto geográfico de este ranking confirma una tendencia consolidada en el segmento de superlujo: la Costa del Sol y Baleares siguen siendo los dos únicos mercados españoles capaces de sostener precios de decenas de millones de euros por una sola vivienda, gracias a una combinación de clima, privacidad, oferta de servicios exclusivos y demanda internacional que no encuentra equivalente en el resto del país.

A ello se suma un ecosistema de servicios —desde arquitectos y estudios de interiorismo especializados hasta agencias inmobiliarias centradas exclusivamente en el segmento prime— que ha terminado de consolidar a Marbella y Mallorca como los dos grandes hubs del real estate de lujo en España, comparables en volumen y perfil de comprador a otros destinos mediterráneos como la Costa Azul francesa o Portofino, en Italia. Todo apunta a que, mientras la demanda de compradores extranjeros de alto poder adquisitivo se mantenga firme, ambos enclaves seguirán marcando el techo de precios del mercado residencial español, ampliando cada año la distancia que los separa del resto del territorio.