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El sector inmobiliario español prevé invertir más de 77.500 millones en construcción hasta 2031

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(brainsre.news)

El sector inmobiliario español prevé movilizar más de 77.500 millones de euros en proyectos de nueva construcción entre 2026 y 2031, según un análisis de EY-Parthenon. Sin embargo, el aumento de la inversión responde más al encarecimiento de los costes que a un incremento real de la oferta.

La inversión crece por los costes, no por la oferta

El análisis elaborado por el equipo de Real Estate de EY-Parthenon señala que el pipeline institucional suma 53,2 millones de metros cuadrados de superficie edificable prevista para los próximos años. La inversión estimada aumenta un 7,2% respecto a las estimaciones anteriores, mientras que la superficie apenas registra cambios.

Esta diferencia evidencia el impacto que continúan teniendo el precio de la energía, las materias primas, el transporte y la cadena de suministro sobre el desarrollo inmobiliario. La subida media de los costes de construcción se sitúa en torno al 7% interanual, y en segmentos como la vivienda asequible supera el 11%.

Residencial y hoteles concentran el 84% de la inversión

El residencial clásico acumulará una inversión prevista de 36.096 millones de euros, la vivienda asequible alcanzará los 17.639 millones y el sector hotelero superará los 11.300 millones. En conjunto, estas tres categorías concentrarán cerca del 84% de toda la inversión identificada en el estudio.

El segmento Living sigue impulsado por el desequilibrio entre oferta y demanda residencial en algunas zonas del país, lo que mantiene el interés de los inversores institucionales. El mercado hotelero, por su parte, se apoya en el atractivo turístico de España y en el interés por activos de calidad en destinos urbanos y vacacionales consolidados.

Incertidumbre regulatoria y apuesta por la eficiencia

A pesar del dinamismo previsto, el mercado afronta un escenario de mayor prudencia por la incertidumbre regulatoria. El aplazamiento hasta septiembre de 2026 de la aprobación del decreto de vivienda previsto por el Gobierno, que incluía medidas como una posible prórroga de dos años para determinados contratos de alquiler, es uno de los ejemplos recientes de esta situación.

El incremento de costes obliga a las compañías a mejorar sus procesos de construcción. La industrialización, las herramientas digitales, la metodología BIM y la construcción fuera de obra ganan importancia para reducir errores, controlar plazos y mantener la rentabilidad de los proyectos.

La sostenibilidad como oportunidad

El informe destaca que los proyectos analizados generarían alrededor de 23,9 millones de toneladas de CO₂ equivalente si se desarrollaran con métodos convencionales. La incorporación de soluciones de menor impacto permitiría evitar hasta 7,2 millones de toneladas de emisiones, lo que supone una reducción cercana al 30% de la huella de carbono asociada.

Esta cantidad equivale aproximadamente a las emisiones anuales de tres millones de vehículos. El futuro del inmobiliario español estará marcado por la capacidad de combinar crecimiento, innovación y sostenibilidad, según concluye el análisis.