Valencia admite a trámite la residencia de estudiantes de la Remunta: 680 plazas para liberar 200 pisos de alquiler

El Ayuntamiento de Valencia ha admitido a trámite el Programa de Actuación Integrada (PAI) de la Unidad de Ejecución 3 Remunta, un desarrollo urbanístico en el entorno del Cabanyal-Canyamelar que contempla la creación de una residencia de estudiantes con capacidad para unas 680 plazas. Según los cálculos municipales, esa oferta podría liberar alrededor de 200 viviendas del mercado de alquiler convencional, hoy ocupadas por universitarios que no encuentran sitio en residencias específicas.
Un solar de 15.124 m² junto a los campus universitarios
La iniciativa se enmarca en una de las bolsas de suelo pendientes de desarrollo dentro del Plan Especial del Cabanyal-Canyamelar (PEC). El ámbito se sitúa entre la avenida de Tarongers, el parque de la Remunta y las calles de Comte de Melito y Felip Vives de Canyamars, una zona próxima a los principales centros universitarios de València.
El solar ocupa algo más de 15.124 metros cuadrados y está calificado para uso terciario compatible con el residencial comunitario. La planificación establece como usos preferentes el educativo, el hotelero o cualquier otro de carácter comunitario, lo que permite plantear en este espacio una residencia destinada específicamente al alojamiento de estudiantes.
El proyecto contempla una edificabilidad de 13.663 metros cuadrados de techo repartidos en dos parcelas de aprovechamiento privado. La normativa urbanística permite construir seis plantas más ático y, teniendo en cuenta las superficies necesarias para habitaciones y espacios comunes en este tipo de establecimientos, el Ayuntamiento calcula una capacidad potencial de unas 680 plazas.
La operación aritmética: 680 plazas, 200 pisos liberados
La principal repercusión que el consistorio atribuye al proyecto está relacionada con el mercado del alquiler. La ciudad cuenta actualmente con alrededor de 5.500 plazas operativas en residencias de estudiantes, una oferta que resulta insuficiente frente a la demanda y que obliga a muchos universitarios a buscar alojamiento en viviendas convencionales.
Según los datos municipales, la ocupación media de las viviendas compartidas por estudiantes es de tres personas. Por ello, las 680 plazas previstas en el PAI de la Remunta podrían traducirse en la recuperación de unas 200 viviendas que actualmente están destinadas al alojamiento de estudiantes y que, de este modo, podrían volver al mercado residencial convencional.
Un eje de alojamiento universitario en Poblats Marítims
El proyecto de la Remunta no se plantea de forma aislada. Su desarrollo, unido al cercano PAI de Enginyer Fausto Elío, configurará un nuevo núcleo de alojamiento universitario en Poblats Marítims, muy próximo a la Universidad Politécnica de Valencia (UPV) y a la Universidad de Valencia (UV), dos centros cuya demanda de alojamiento para estudiantes es elevada.
En el ámbito de Enginyer Fausto Elío, correspondiente a la Unidad de Ejecución 4 del PEC, están previstas 34 viviendas de protección pública, 110 unidades de alojamiento residencial dotacional, un supermercado y una residencia de estudiantes con más de 600 plazas. Sumado al potencial de la Remunta, el entorno podría alcanzar cerca de 1.300 plazas de alojamiento específico para estudiantes.
Además, en la actualidad ya existe una residencia universitaria en el solar contiguo, situado entre el ámbito de la Remunta y el tanatorio de la avenida de Tarongers. La puesta en marcha de los nuevos desarrollos reforzaría, por tanto, la concentración de este tipo de alojamientos en una zona especialmente cercana a los campus universitarios.
2.726 plazas en marcha: el plan municipal contra la presión del alquiler
La estrategia municipal para aumentar la oferta de residencias de estudiantes no se limita a estos dos desarrollos urbanísticos. Desde el inicio del actual mandato, el Ayuntamiento señala que se han concedido licencias para más de 2.073 plazas distribuidas en 16 residencias de estudiantes y que actualmente se encuentran en tramitación otras 653. En conjunto, son 2.726 plazas aprobadas o en proceso de tramitación.
De acuerdo con el cálculo municipal de tres estudiantes por vivienda compartida, esta nueva oferta permitiría recuperar alrededor de 900 viviendas para destinarlas nuevamente al alquiler residencial.
El objetivo es reducir la presión que la demanda de alojamiento universitario ejerce sobre el mercado convencional. La falta de plazas específicas lleva a parte de los estudiantes a competir por las mismas viviendas que buscan familias, jóvenes profesionales y otros residentes que necesitan un alquiler de larga duración.



