Navarra proyecta 6.000 viviendas en Sarriguren con hasta un 80% de protección oficial

El Gobierno de Navarra ha presentado sobre el terreno la nueva fase de desarrollo urbanístico de Sarriguren, en el Valle de Egüés, que prevé la construcción de 6.000 viviendas. Del total, entre el 70% y el 80% contará con algún tipo de protección pública en todas sus modalidades. La intervención, enmarcada en una estrategia comarcal que aspira a las 27.000 viviendas, reserva suelo para dotaciones educativas y sanitarias y se ejecutará por fases para acompasar la entrega de casas con la apertura de servicios.
Una operación de 6.000 viviendas con mayoría de protección pública
El Ejecutivo foral ha presentado el avance del Plan Sectorial para la ampliación de Sarriguren, un desarrollo que contempla la construcción de 6.000 viviendas en el término municipal. La presidenta de Navarra, María Chivite, remarcó durante el acto la necesidad de «desbloquear y agilizar los planeamientos urbanísticos» en la región, con el objetivo de «propiciar la disponibilidad de suelo que permita la construcción de vivienda asequible».
Del total de inmuebles proyectados, entre el 70% y el 80% tendrá algún tipo de protección pública en todas sus modalidades. Una parte de estas edificaciones se destinará de forma directa al Ayuntamiento del Valle de Egüés para su gestión, una decisión que, según la información facilitada por el Gobierno foral, busca priorizar la función social del suelo y diversificar la oferta en la comarca.
La tramitación formal completará su fase de aprobación inicial antes de que concluya la actual legislatura. Las previsiones técnicas sitúan el inicio de los movimientos de tierras en un plazo estimado de entre dos y tres años. En el acto institucional también participaron el consejero Óscar Chivite y varios directores generales vinculados a la ordenación territorial, que recorrieron las parcelas exactas que concentrarán la transformación urbanística.
98 hectáreas edificables, 350.000 m² de zonas verdes y reserva de equipamientos
La intervención global se desplegará sobre una superficie de 98 hectáreas destinadas a la edificación y a los nuevos espacios urbanos, a las que se sumarán cerca de 30 hectáreas adicionales reservadas específicamente para la creación de nuevos viales. El diseño del sector reserva una superficie cercana a los 350.000 metros cuadrados para zonas verdes y áreas recreativas de uso público, mientras que las dotaciones comunitarias y los equipamientos ocuparán unos 125.000 metros cuadrados del nuevo suelo.
El documento técnico prevé parcelas reservadas para la edificación de guarderías, colegios de educación primaria e institutos de secundaria, así como centros de atención sanitaria, instalaciones deportivas y áreas dedicadas al bienestar social. La oferta pública del entorno se completará con espacios dedicados a la actividad cultural y otros recintos polivalentes para los vecinos.
María Chivite subrayó que la articulación de la zona se basa en un «desarrollo urbanístico compacto, sostenible y de calidad» y defendió que la red viaria y los servicios públicos «garantizarán un desarrollo sostenible humanamente y en términos urbanísticos».
Ejecución por fases y una meta comarcal de 27.000 viviendas
Las obras de la ampliación se realizarán mediante un sistema de ejecución por fases, para acompasar la entrega de las viviendas con la apertura efectiva de dotaciones y servicios públicos y evitar así la saturación de los recursos ya existentes en el municipio. Las autoridades han garantizado que el crecimiento poblacional irá acompañado del despliegue paulatino de los servicios públicos esenciales.
Esta actuación no es un elemento aislado, sino que se integra en una estrategia comarcal de mayor alcance. Las previsiones globales del marco de planificación territorial aspiran a alcanzar la cifra de 27.000 viviendas en el conjunto de la comarca, consolidando una visión a largo plazo para estructurar de forma ordenada la expansión metropolitana.
El consejero de Cohesión Territorial, Óscar Chivite, calificó la iniciativa como «un proyecto sólido y ambicioso» para el conjunto de la comunidad y destacó que la propuesta «es consecuencia del trabajo y estudios realizados durante dos años». Estas métricas previas han permitido ajustar la oferta urbanística a los requerimientos reales de la población.



