politica-vivienda

Amancio Ortega obtiene una plusvalía de 208 millones al vender al Estado portugués su 13,7% en REN

Fotografía que ilustra la noticia: Amancio Ortega obtiene una plusvalía de 208 millones al vender al Estado portugués su 13,7% en REN
(brainsre.news)

Pontegadea, el vehículo inversor de Amancio Ortega, ha vendido al Estado portugués su participación del 13,7% en Redes Energéticas Nacionais (REN), el operador de las redes de electricidad y gas del país. La operación, valorada en 380 millones de euros, deja una plusvalía cercana a los 208 millones y supone la primera desinversión de la compañía dentro de su estrategia de diversificación iniciada en 2018.

Una prima del 17% sobre el valor de mercado

El acuerdo contempla un pago de 380 millones de euros, según los documentos del Tribunal de Cuentas de Lisboa citados por Jornal Económico. Esa cantidad supone una prima del 17% respecto al valor que tenía la participación en Bolsa el pasado 14 de agosto, cuando el 13,7% de REN estaba valorado en unos 325 millones de euros a precios de mercado.

La operación se produce después de que el Gobierno de Portugal mostrara su interés por recuperar presencia en el accionariado de REN. La sociedad estatal Parpública ha alcanzado el acuerdo para adquirir el paquete accionarial que estaba en manos de Pontegadea.

La entrada de Ortega en el capital de REN se produjo en 2021, por lo que la salida llega apenas cinco años después de aquella inversión. La compañía gestiona las redes de electricidad y gas del país, dos infraestructuras esenciales para el funcionamiento del sistema energético y para garantizar el suministro.

El Estado portugués vuelve al capital tras las privatizaciones

El Estado portugués había perdido su presencia en la empresa después de las privatizaciones realizadas en 2012 y 2014. Aquellas operaciones se produjeron durante la crisis de deuda que afectó a varios países de la Unión Europea y estuvieron condicionadas por las exigencias de la llamada troika comunitaria.

El primer ministro portugués, Luis Montenegro, había defendido públicamente la conveniencia de que el Estado volviera a estar presente en el capital de REN. Tras conocerse el acuerdo con Pontegadea, el dirigente del PSD aseguró que el objetivo no es renacionalizar la compañía, sino participar en sus decisiones de inversión y en su estrategia para proteger los intereses del país.

Montenegro también vinculó la operación con la seguridad energética y con la posibilidad de favorecer una reducción del precio de la energía.

Primera desinversión dentro de la estrategia de diversificación

La venta de REN supone un movimiento relevante en la evolución de Pontegadea. Desde 2018, el vehículo inversor de Ortega ha buscado diversificar sus inversiones hacia sectores como la energía, las telecomunicaciones y las infraestructuras, además de mantener su tradicional apuesta por los activos inmobiliarios. Hasta ahora, esa estrategia había estado marcada principalmente por nuevas inversiones, por lo que la salida de REN constituye la primera desinversión realizada dentro de este plan iniciado hace ocho años.

La capacidad inversora de Ortega procede en buena medida de los dividendos que recibe de Inditex. El empresario controla alrededor del 60% del capital del grupo textil y está previsto que este año perciba más de 3.200 millones de euros en dividendos procedentes de la compañía.

Durante las últimas décadas, Pontegadea ha destinado una parte importante de esos recursos a adquirir edificios y otros activos inmobiliarios. Su cartera inmobiliaria alcanzó una valoración superior a los 21.000 millones de euros en 2025, aunque en los últimos años el grupo ha incrementado su presencia en sectores considerados estratégicos.

Nueva apuesta por infraestructuras en Australia

La venta de la participación en REN llega en un momento en el que Ortega continúa ampliando su exposición a las infraestructuras internacionales. Una de sus operaciones más recientes ha sido la entrada en Qube Holdings, multinacional australiana especializada en puertos y logística. La semana pasada quedó cerrada la adquisición de un 15% de Qube, participación valorada en unos 1.070 millones de euros tomando como referencia su cotización en el mercado.

La operación está liderada por el fondo de infraestructuras Macquarie junto con el fondo de pensiones australiano Unisuper. En este caso, Pontegadea aportará alrededor de 700 millones de euros de capital y financiará el resto mediante deuda.

La operación refuerza así la apuesta de Ortega por compañías vinculadas a infraestructuras esenciales, mientras la venta de REN demuestra que su estrategia también contempla la posibilidad de obtener beneficios y salir de determinadas inversiones cuando las circunstancias resultan favorables.