politica-vivienda

Sareb cederá 850 viviendas en Cantabria a la nueva empresa pública Casa 47 para alquiler asequible

Fotografía que ilustra la noticia: Sareb cederá 850 viviendas en Cantabria a la nueva empresa pública Casa 47 para alquiler asequible
(brainsre.news)

La Sociedad de Gestión de Activos Procedentes de la Reestructuración Bancaria (Sareb) tiene previsto traspasar unas 850 viviendas en Cantabria a Casa 47, la nueva empresa pública estatal que gestionará estos inmuebles y los destinará al alquiler. El traspaso comenzará a finales de este año y deberá completarse antes de noviembre de 2027, cuando la Sareb tiene previsto desaparecer, según publica El Diario Montañés.

Un cambio de estrategia: de vender a alquilar

La Sareb, creada durante la crisis financiera para absorber activos inmobiliarios de entidades bancarias, había centrado durante años buena parte de su actividad en vender estas propiedades para recuperar parte del dinero utilizado en el rescate bancario. Ahora el objetivo es diferente: utilizar esos pisos para aumentar con mayor rapidez la oferta de vivienda a precios asequibles.

Frente a los plazos que exige levantar nuevas promociones públicas, con unos dos años como mínimo incluso en el mejor de los escenarios, disponer de edificios ya construidos permite actuar en un periodo mucho más corto. Esta diferencia temporal es clave para atender una demanda urgente de vivienda en la comunidad.

Viviendas repartidas por 18 municipios

Los inmuebles incluidos en el traspaso se encuentran principalmente en municipios de más de 5.000 habitantes, donde también existe una mayor demanda de vivienda. En total, la cartera está distribuida por 18 localidades: El Astillero, Castañeda, Hazas de Cesto, Miengo, Piélagos, Polanco, Ramales de la Victoria, Reocín, Ribamontán al Monte, San Felices de Buelna, Santa Cruz de Bezana, Santander, Santiurde de Reinosa, Santiurde de Toranzo, Solórzano, Suances, Torrelavega y Villaescusa.

La distribución no es uniforme y existen diferencias importantes entre municipios. Mientras Santander contará con alrededor de una veintena de viviendas dentro de este paquete, Torrelavega concentrará más de un centenar. De las aproximadamente 850 viviendas, la Sareb ya dispone de las llaves de 625; en el resto, la entidad actúa como avalista y continúa recibiendo los inmuebles como consecuencia de los impagos de sus anteriores propietarios.

Plazos y estado de las viviendas

No todas las viviendas se incorporarán al alquiler al mismo tiempo. Aquellas que estén en condiciones adecuadas podrán ponerse a disposición de los futuros inquilinos de forma más inmediata, mientras que las que necesiten obras, equipamiento o algún tipo de intervención deberán esperar varios meses antes de entrar en el mercado.

Un ejemplo destacado se encuentra en Guarnizo, dentro del municipio de El Astillero. Las casi 80 viviendas de la calle Ballestas, distribuidas en los bloques 7A y 7B, permanecen vacías y serán destinadas al alquiler asequible después de una reforma, aunque por ahora no existe un calendario concreto para su puesta en servicio.

Inquilinos actuales y exclusiones

El paquete de 850 viviendas no está formado exclusivamente por pisos vacíos. Algunas ya están habitadas mediante alquileres que proceden de la etapa anterior de gestión de estos inmuebles, incluidos contratos vinculados a programas sociales. En estos casos, los actuales arrendatarios pasarán progresivamente a tener a Casa 47 como propietaria y arrendadora de referencia cuando se formalice el traspaso. La operación, por tanto, no implica que todas las viviendas tengan que quedar vacías antes de incorporarse a la nueva gestión.

La Sareb también ha precisado que en este grupo no se incluyen viviendas ocupadas ilegalmente. Cuando existe una situación de este tipo, la entidad debe recuperar previamente la posesión del inmueble y solo después, cuando esté preparado para ser alquilado, podrá entregarlo a Casa 47. Tampoco toda la cartera inmobiliaria de la Sareb en Cantabria formará parte de esta operación. Algunas propiedades han sido vendidas durante los últimos años a particulares o a administraciones públicas, mientras que otras han quedado fuera por no cumplir los criterios establecidos para el nuevo programa.