El inmobiliario acapara el 35,5% de las nuevas empresas en junio y 200 millones de capital suscrito

El sector inmobiliario, financiero y asegurador volvió a ser en junio la actividad que más empresas nuevas aportó a la economía española: el 19,6% de las 11.153 sociedades mercantiles constituidas en el mes pertenecía a este segmento, según la Estadística de Sociedades Mercantiles del INE. Sumada la construcción, con otro 15,9%, ambas actividades concentraron más de un tercio de toda la nueva demografía empresarial del país.
El inmobiliario, motor de la creación de empresas en España
La demografía empresarial española mantuvo en junio el tono que ya venía marcando el mejor arranque de año desde 2007. Según el INE, se constituyeron 11.153 sociedades mercantiles, un 1,7% más que en el mismo mes de 2025, aunque un 0,4% menos que en mayo. En el acumulado del año, la creación de empresas avanza un 9,8%.
El capital suscrito para estas nuevas sociedades, sin embargo, se redujo un 22,2% interanual, hasta los 344,04 millones de euros, y el capital medio por sociedad cayó un 23,5%, hasta los 30.847 euros, lo que apunta a un tejido de nueva creación compuesto por proyectos de menor tamaño.
Inmobiliario y construcción, casi cuatro de cada diez empresas nuevas
Por actividad económica principal, inmobiliarias, financieras y seguros encabezó de nuevo el ranking de creación de sociedades, con el 19,6% del total, por delante de construcción (15,9%) y comercio (14,8%). Entre las dos primeras actividades ligadas al ladrillo suman el 35,5% de toda la nueva demografía empresarial del mes, muy por encima de actividades profesionales (9,9%), hostelería (9,7%) o el resto de servicios (8,0%).
El capital suscrito confirma el liderazgo del sector: inmobiliarias, financieras y seguros concentró 200,28 millones de euros, la cifra más alta de todas las actividades económicas y muy por encima de la construcción, que sumó 35,05 millones, o el comercio, con 23,48 millones. Ese peso inversor conecta con la fase de consolidación que atraviesan las socimis españolas, con 157 vehículos cotizados, uno de los principales canales de captación de capital del sector.
Disoluciones: el comercio marca el paso, el inmobiliario resiste
El patrón cambia al analizar las sociedades disueltas. Aquí el comercio concentró el 20,0% del total, seguido de inmobiliarias, financieras y seguros (14,7%) y construcción (14,5%). El dato sugiere que, pese a que el sector inmobiliario y financiero lidera con holgura la creación de nuevas empresas, su tasa de disolución relativa se mantiene por debajo de la que registran actividades más ligadas al consumo, un indicio de mayor estabilidad en los proyectos empresariales del sector.
En el capítulo de disoluciones, 1.814 sociedades mercantiles echaron el cierre en junio, un 14,6% más que un año antes, de las que el 83,8% lo hizo de forma voluntaria. En paralelo, 2.639 sociedades ampliaron capital —un 16,6% más— por un importe conjunto que creció un 65,4%, señal de que una parte del tejido empresarial ya constituido está reforzando su base financiera.
El pulso territorial, con La Rioja y Navarra a la cabeza
El comportamiento territorial también deja matices que afectan indirectamente al negocio inmobiliario: La Rioja (+86,7%), Navarra (+78,2%) y Extremadura (+33,0%) fueron las comunidades autónomas con mayor crecimiento anual en creación de sociedades, mientras que Canarias (-13,4%), Galicia (-11,4%) y la Comunitat Valenciana (-7,6%) registraron los mayores descensos, frente al +1,7% de la media nacional.
El pulso de la demografía empresarial de junio confirma una tendencia que se repite mes tras mes: el ladrillo, en su acepción más amplia —promoción, gestión de activos, servicios financieros y construcción—, sigue siendo el terreno donde más emprendedores deciden poner en marcha un proyecto en España. La combinación de liderazgo en número de sociedades y en capital suscrito, junto a una disolución comparativamente contenida, dibuja un sector que, pese a la caída generalizada del capital medio suscrito en el conjunto de la economía, mantiene su atractivo como destino de nueva inversión empresarial.



