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La familia Reyzábal compra a Blackstone un edificio de oficinas de 8.800 m² en Málaga

Fotografía que ilustra la noticia: La familia Reyzábal compra a Blackstone un edificio de oficinas de 8.800 m² en Málaga
(brainsre.news)

La familia Reyzábal, a través de su vehículo New Winds Group, ha cerrado la compra del edificio de oficinas Málaga Halley a Aliseda, la filial inmobiliaria de Blackstone. La operación, adelantada por El Confidencial, añade a su cartera un inmueble de unos 8.800 metros cuadrados y 180 plazas de aparcamiento situado en la avenida de Velázquez de la capital malagueña.

Un activo rehabilitado y con inquilinos de varios sectores

El edificio adquirido no llega vacío. Entre las compañías que tienen actualmente sus oficinas en el inmueble se encuentran Securitas, Davante y la propia Aliseda, lo que convierte a New Winds Group en propietario de un activo ocupado por empresas de distintos sectores desde el primer momento.

La compra se produce después de que Aliseda llevara a cabo un proceso de rehabilitación y reposicionamiento del activo. Según la información de la operación, estos trabajos tuvieron como finalidad adaptar el edificio y aprovechar el aumento de la demanda de oficinas de calidad que está registrando Málaga. La filial de Blackstone ha intervenido en el proceso desde la preparación del inmueble hasta su posterior comercialización y venta, después de identificar su potencial y ejecutar las mejoras necesarias.

En la compraventa, Aliseda ha contado con el asesoramiento de las consultoras Savills y CBRE.

Málaga, el mercado de oficinas que más crece en rentas prime

El movimiento se enmarca en la estrategia de New Winds Group de incrementar su exposición al mercado de oficinas de Málaga. La sociedad ya dispone de otros activos en la ciudad, entre ellos el edificio Aries y Málaga Plaza, un complejo que combina un centro comercial con espacios destinados a oficinas.

El interés por este segmento inmobiliario está relacionado con la evolución que ha experimentado el mercado de oficinas de la ciudad. Según los datos de la consultora inmobiliaria CBRE incluidos en la información de la operación, la renta de las oficinas consideradas prime en Málaga ha aumentado un 32% durante los dos últimos años, el mayor crecimiento registrado en ese periodo.

La adquisición de Málaga Halley amplía así una cartera en la que la familia Reyzábal mantiene inversiones en diferentes tipos de inmuebles. Su patrimonio incluye, además de oficinas, activos hoteleros, aparcamientos y centros comerciales, dentro de una estrategia inmobiliaria descrita como defensiva y diversificada.

Del ocio madrileño a la inversión diversificada

La trayectoria de los Reyzábal está vinculada históricamente al sector del ocio en Madrid. La familia hizo fortuna a través de la explotación de teatros, cines y salas de fiesta y fue propietaria de la Torre Windsor, uno de los edificios más reconocibles del paisaje empresarial de la capital antes del incendio que acabó con el inmueble.

Tras aquel suceso, la familia vendió el solar y las distintas ramas de la saga siguieron caminos empresariales independientes. Una de ellas, vinculada al marqués Saralegui, desarrolló New Winds Group como vehículo para canalizar inversiones, entre ellas las relacionadas con el sector inmobiliario.

En la actualidad, los intereses de la familia abarcan distintas áreas además del negocio inmobiliario. Entre ellas figuran las energías renovables, las infraestructuras, el capital privado, el ocio y la restauración, mientras que dentro de su actividad patrimonial también mantienen inversiones en hoteles, aparcamientos y centros comerciales.

La adquisición de Málaga Halley se suma, por tanto, a una estrategia basada en la presencia en distintos segmentos y mercados. En el caso concreto de las oficinas, la operación refuerza el peso de Málaga dentro de la cartera de New Winds Group y consolida su presencia junto a otros inmuebles que ya posee en la ciudad.