politica-vivienda

Las protestas por la vivienda se extienden a seis ciudades y reclaman una huelga general

Fotografía que ilustra la noticia: Las protestas por la vivienda se extienden a seis ciudades y reclaman una huelga general
(brainsre.news)

Las movilizaciones por el acceso a la vivienda ampliaron este domingo su alcance a seis ciudades más, con llamamientos explícitos a una huelga general y críticas directas al Gobierno. Las acampadas de Valencia y Madrid se mantienen como símbolo de una crisis que ya tiene impacto parlamentario tras el rechazo a los dos reales decretos-ley del Ejecutivo.

Seis nuevas ciudades se suman a las protestas

En Oviedo, la protesta se desarrolló bajo el lema "Contra el rentismo y los gobiernos que lo protegen" y volvió a aparecer la petición de una huelga general. Los manifestantes reclamaron cambios para reducir el coste de la vivienda y limitar su consideración como un negocio.

Almería acogió una concentración en la que el sindicato de inquilinos defendió la bajada de los precios y los contratos indefinidos. La convocatoria estaba planteada para coincidir con una movilización relacionada con Palestina, mientras el colectivo insistía en que mantendría las protestas hasta lograr sus reivindicaciones.

En Badajoz, la lluvia no impidió que medio millar de personas protestara contra la especulación, con consignas como "Aquí no hay quien viva" y "Los Buitres, a Monfragüe". Cuenca se incorporó al calendario, al igual que Logroño, Murcia, Teruel, Córdoba y Ourense. Para este lunes quedó prevista otra movilización en Pontevedra a las 20:00 horas.

Acampadas en Valencia y Madrid: la protesta toma forma estable

La protesta no se limitó a las manifestaciones. En Valencia, un centenar de tiendas y más de 200 personas permanecieron a los pies del Ayuntamiento tras la primera noche de una acampada que aspira a mantenerse de forma indefinida. En Madrid, el campamento instalado en la Puerta del Sol cumplió ocho días sin fecha de finalización: según la organización, ya superaba las 2.000 tiendas y se había extendido hacia la calle Arenal, consolidándose como uno de los principales focos de la movilización.

El contexto de estas protestas está marcado por el aumento de los precios de compraventa y alquiler registrado durante los últimos años, junto a un escenario en el que la demanda de vivienda crece a un ritmo superior al de la oferta. Esa combinación ha convertido el acceso a la vivienda en una de las principales preocupaciones de los españoles.

La presión social se intensificó después de que el Congreso rechazara los dos reales decretos-ley aprobados por el Gobierno tras el desahucio de Maricarmen Abascal, la octogenaria que residía desde hacía más de 70 años en su vivienda de Madrid. El primer decreto fue rechazado con los votos en contra de PP, Vox, Junts y UPN; el segundo sumó además el voto contrario de PNV y Coalición Canaria.

Un frente parlamentario que amplifica la crisis

La derrota parlamentaria de los dos decretos añade una dimensión política a una crisis habitacional que ya había provocado movilizaciones en distintas partes del país. Los convocantes reclaman medidas para facilitar el acceso a la vivienda y sitúan entre sus principales demandas los contratos indefinidos, la reducción de los alquileres, la expropiación a fondos considerados por el movimiento como 'fondos buitre' y el fin de los desahucios.

Mientras las acampadas se consolidan y las convocatorias se amplían, el movimiento de inquilinos mantiene la presión sobre el Gobierno y los grupos parlamentarios. La combinación de protesta callejera y bloqueo legislativo dibuja un escenario en el que la vivienda se ha convertido en un eje central del debate público, con un llamamiento creciente a una huelga general que ya se escucha en varias ciudades.

La información procede de la publicación de brainsre.news de este lunes, que recoge los datos de participación y las demandas de los convocantes en cada ciudad.